ENCÍCLICA DE PAPA PIUS X
SOBRE LA ENSEÑANZA DE CHRISTIAN DOCTRINA
Recomendamos releer la Encíclica de Papa Pio X, sobre
la enseñanza de Christian Doctrina “ACERBO NIMIS” que para el hoy de nuestra
historia no ha perdido vigencia, un aparte de esta en el numeral 3.
Herman@s: No hay razón para extrañar que la
corrupción de la moral y la depravación de la vida ya es tan grande, y cada vez
cada vez mayor, no sólo entre los pueblos no civilizados pero incluso en esas
mismas naciones que se llaman cristianos. El apóstol Pablo, escribiendo a
los efesios, les advirtió repetidamente en estas palabras: "Sin embargo,
la inmoralidad y cada impureza o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como
ser santos, o la obscenidad o necedades". También coloca el fundamento de
la santidad y sonido moral en el conocimiento de las cosas divinas - que
mantiene en jaque malos deseos: "Vea a ella, por lo tanto, hermanos, que
caminan con cuidado: no como necios sino como sabios por lo tanto, no llegan a
ser... necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor.
Por la voluntad del hombre conserva muy poco de ese
amor divinamente implantado de la virtud y la justicia por la cual era, por así
decirlo, atraído fuertemente hacia el bien real y no meramente aparente. Desordenada por la mancha del pecado original, y casi olvida de
Dios, su Autor, indebidamente convierte cada afecto a un amor de la vanidad y
engaño. Esto se yerra, cegados por sus propios malos deseos, tiene
necesidad, por tanto, de una guía para dirigir de nuevo a los caminos de la
justicia de donde se ha desviado lamentablemente.
El intelecto mismo es esta guía, que no
necesita ser buscado en otros lugares, pero es proporcionada por la propia
naturaleza. Es una guía, sin embargo, que, si se carece de su luz
compañero, el conocimiento de las cosas divinas, será sólo una instancia del
ciego guiando a otro ciego para que ambos caerán en el hoyo. El santo rey
David, alabando a Dios por la luz de la verdad con la que había iluminado el
intelecto, exclamó: "La luz de tu rostro, Señor, está firmado sobre
nosotros." Luego se describe el
efecto de esta luz por añadiendo: "has dado alegría a mi corazón",
alegría, es decir, que se agranda nuestro corazón para que se ejecute en el
camino de los mandamientos de Dios.(Cf. AN N° 3)